Hoy vemos lo que sucedió por una mala manipulación en casa.
Los rotores son muy delicados con lo que tenemos que tener conocimiento de lo que hacemos.
Los golpes movieron y desplazaron el material, impidiendo que la tapa pudiera entrar y girar.
Hubo que rectificar los daños y la tapa para recuperar su funcionamiento.
Para ello usamos limas, lijas, pastas abrasivas y varias herramientas manuales.
Os dejo un breve video donde se muestra el antes y el después